¿Ya curaste el tuyo?

Oct 31, 2016Blog0 Comentarios

El mate es un símbolo culturar de varios países de Latinoamérica. Cambia la forma en que se lo prepara, algunos lo prefieren dulce, otros amargos, en el Litoral argentino lo toman frío, se lo llama Tereré, la mayoría lo toma caliente. Lo que es seguro es que en la mayoría de las casas hay un mate.

Método para curar el mate

Procedimiento básico:

Se lava muy bien el interior del mate nuevo con agua caliente, quitándose las cutículas adheridas a las paredes. Una vez escurrido se llena con una cebadura ya usada, luego se le agrega un poco de agua tibia para que la yerba no se seque muy rápidamente.
Al día siguiente se vacía y vuelve a repetirse la operación, aunque esta vez sin lavar la calabaza. A partir del día siguiente, el mate ya está absolutamente curado y puede comenzar a utilizarse.

 

Mate amargo

Calabaza:

Mate Dulce:

Para curar un mate dulce, hay que verter un poco de agua de la canilla en el interior, luego colocar azúcar y agitar hasta que las paredes queden cubiertas de azúcar. Posteriormente hay que dejar secar el mate, enjuagar con agua caliente y lo llenamos con yerba humedecida en agua caliente. Dejar reposar 24 hs. y luego de enjuagar estará listo para ser usado.

Mate Amargo:

Para curar un mate amargo, hay que lavar el mate con agua caliente, luego llenarlo con yerba usada (sin azúcar) y añadir agua tibia para volver a humedecer. Dejar reposar 24 hs.

 

 

Madera:

Una de las opciones para curar el mate de madera es humedecer las paredes del mate con aceite o manteca para cerrar sus poros. Otra opción es colocar yerba usada y mantenerla húmeda con agua tibia durante 24 hs.

Asta:

Se requiere dejar 24 Hs. en remojo con agua y detergente para eliminar la grasitud que tiene. En caso contrario, deja un feo sabor al paladar.

También llamado guampa.